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¿Es la primera vez que visita nuestro blog? Entonces ¡Sea usted muy bienvenido! Este es un blog netamente religioso, dónde publicamos todas las actividades de Nuestra Sociedad Religiosa y algunas noticias de la Iglesia en general.

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viernes, 19 de mayo de 2017

LA GRAN APOSTASÍA ES HOY DÍA IRREVERSIBLE... (Un hermosos texto poco optimista, lo que quiere decir realista)


Por: Mons. LouisVezelis OFM

Queridos Amigos en Cristo Jesús,
La fe es con frecuencia, en los tiempos difíciles, puesta a prueba y fortalecida. Lo comprobamos en la Gran Apostasía actual. Como consecuencia de esta gran apostasía, la Iglesia es ahora un pequeño rebaño en contraste con el gran número de los que han apostatado y han sido llevados al cisma conducidos por falsos maestros. Los miembros de la Iglesia remanente están ahora físicamente aislados de los otros miembros de la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica. Nuestras escuelas, antes católicas, ya no lo son porque en ellas ya no se enseña la doctrina católica. No existe razón para que sigan llamándose así, porque la verdadera fe ya no se enseña en ellas. Sólo son escuelas privadas donde se enseñan doctrinas falsificadas. Las iglesias construidas por nuestros padres y abuelos para la ofrenda del Sacrificio de la Misa ya no se utilizan para tal fin. En lugar de ello, algunas piezas meramente simbólicas de la verdadera liturgia han sido incorporadas a la nueva liturgia, la cual sirve para propagar doctrinas erróneas acerca de la Sagrada Eucaristía. En verdad en muchos sitios se oyen aún muchas expresiones católicas. Pero, esto se hace para mantener a la gente engañada. Señoras solteras, antiguas religiosas , han colgado sus hábitos y se muestran arrogantemente como “párrocos oficiantes”. En algunos lugares, incluso al sacerdote válido no se le honra con el apelativo de “Padre” sino con el de “ministro sacramental“, borrando así cualquier diferencia de género. No habrá impedimento para que los “ministros sacramentales” sean en el futuro mujeres. Falsificando o negando totalmente la Sagrada Escritura se ha abierto el camino para extraer conclusiones escandalosas. Con el antipapa (hoy día) Jorge Bergoglio, observamos la judaización de la iglesia so capa de un hipócrita «ecumenismo». La Gran Apostasía es irreversible. Es irreversible, tal como había sido anunciada en las Sagradas Escrituras. Una vez que se ha consumado, no hay ya lugar para «volver» a los viejos tiempos cuando los católicos eran numerosos. Nuestra empeño hoy no debe ser negativo. Es una pérdida de tiempo mirar hacia atrás a los días en que todos acudían a la iglesia, el domingo, con sus familias, cuando las monjas se sacrificaban para enseñar en las escuelas, no sólo conocimientos seculares, sino sobre todo para enseñar a nuestros hijos las verdades de la Iglesia Católica . ¡Ya no hay monjas católicas! ¡Como tampoco hay escuelas católicas! Quedan sólo los edificios que a veces llevan nombres de santos católicos. Una vez que la fe ha desaparecido, el resto también ha desaparecido. Sólo queda el cascarón vacío de lo que antaño existió. Una nueva religión, un nuevo espíritu anima a aquellos que abiertamente se llaman a sí mismos «católicos», pero que son más liberales [Modernistas] que las sectas protestantes más liberales.¿Qué pueden hacer los aislados católicos? ¿Cómo podrán recibir los sacramentos si todo lo que hay a su alrededor son herejes y cismáticos, modernistas o falsos "tradicionalistas"? ¡ Si ninguno de ellos tiene sacramentos o al menos sacramentos fructuosos! Pero Nuestro Señor no abandona a los que creen en Él y le aman. Un verdadero católico está unido espiritualmente en sus pensamientos a la Iglesia Católica Romana. La tecnología moderna -algunas veces- viene en ayuda de aquellos que permanecen fieles en estos tiempos de prueba. El ejemplo del centurión [Lc.7,2ss: “Señor no soy digno de que entre en mis casa..]debe servir de acicate a quienes están físicamente separados de los verdaderos sacerdotes católicos. Nuestro Señor curó al hijo del centurión sin ir físicamente a su casa. Jesús hizo esto a sabiendas de que no había barreras de espacio y tiempo para Su poder. El otorgó este mismo poder a sus apóstoles e incluso les dijo que iban a hacer cosas aún mayores que las que El hizo. ¿Será entonces imposible para un verdadero sacerdote de la Iglesia Católica Romana acudir en ayuda de los solitarios fieles dándoles las enseñanzas auténticas de la Iglesia sobre el deseo– sacramenta in voto– en la recepción de los sacramentos ? Sólo aquellos que ignoran la naturaleza del Cuerpo Místico de Jesucristo no alcanzan a comprender la Misericordia de Dios.

lunes, 8 de mayo de 2017

8 DE MAYO SOLEMNIDAD DE NTRA. SRA. DE LUJÁN, PATRONA DE ARGENTINA Y DE NUESTRA CAPILLA EN VEDIA BS.AS. LES COMPARTIMOS UNAS FOTOS DE LA MISA DE ESTA MAÑANA, CELEBRADA POR EL P. GUSTAVO EN SU SEXTO ANIVERSARIO DE ORDENACIÓN.


8 de mayo se celebra a la Virgen Patrona de Argentina, Nuestra Señora de Luján, quien además es la protectora de los transportistas y del camino, así como de la Policía Federal del país.
Cuenta la tradición que en 1630 la imagen de la Virgen, proveniente de Paracaiba (Brasil) era llevada desde Buenos Aires hacia Sumampa, Santiago del Estero, por encargo de un viajero portugués. A orillas del Río Luján la carreta se detuvo inexplicablemente. Por ello se dice que ella eligió el sitio de emplazamiento de su iglesia y allí creció una las ciudades más reconocidas de nuestro país.
La imagen tiene 38 centímetros de alto. Su manto azul está caído, salpicado de estrellas blancas y la túnica es encarnada.
Transcurridos los tiempos coloniales, un 8 de mayo de 1887 con la asistencia de altos dignatarios de la Iglesia Romana y del Cabildo Eclesiástico Metropolitano, fue coronada Nuestra Señora de Luján por el Papa León XIII, deviniendo así en una virgen muy querida para toda la feligresía argentina. 
En la Basílica en Luján se encuentra la pequeña imagen de 38 centímetros modelada en Brasil en arcilla cocida (terracota) y que representa a la Inmaculada Concepción. La imagen fue enviada a Argentina en mayo de 1630. Fue en 1887 que la imagen fue coronada canónicamente por el Papa León XIII.

 



domingo, 7 de mayo de 2017

TERCER DOMINGO DESPUÉS DE PASCUA

Las imágenes que acompañan esta entrada, fueron tomadas esta mañana en la iglesia Inmaculado Corazón de María en la Ciudad de Tampa Fl, momentos en que es coronada la imagen de la Virgen Santísima por la niña Monserrat Aguilera Rangel durante la Misa de este Tercer Domingo de Pascuas, en dónde da comienzo al mes de María en el hemisferio norte.


Lección de la Epístola del Ap. S. Pedro.

Carísimos: Os ruego que, como extranjeros y peregrinos, os abstengáis de los deseos carnales, que militan contra el alma, viviendo honradamente entre las gentes: para que, ya que os consideran como malhechores, al ver vuestras buenas obras, glorifiquen a Dios el día de la visitación. Estad, pues, sumisos a toda criatura humana por Dios: ya al rey, como jefe: ya a los caudillos, como enviados por él para castigo de los malhechores y alabanza de los buenos: porque es voluntad de Dios que, obrando el bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres imprudentes: (obrad) como libres, y no como teniendo la libertad por velo de la malicia, sino como siervos de Dios. Honrad a todos: amad la fraternidad: temed a Dios: Honrad al rey. Siervos, someteos con todo temor a los amos, no sólo a los buenos y modestos, sino también a los díscolos. Porque esto es lo grato (a Dios), en nuestro Señor Jesucristo.

REFLEXIÓN
TOMADA DEL Año Litúrgico - Dom Prospero Gueranger
LOS DEBERES DEL CRISTIANO. — "El deber de santificarse se resuelve en las obligaciones concretas y adaptadas a la situación social actual de cada uno. La razón de insistir es la formulada por S. Pedro: el cristiano es como extraño y peregrino en el mundo no conquistado para el Evangelio. Es preciso luchar contra las fuerzas del pecado que se insinúan hasta en nosotros mismos, y guardar, en medio de los gentiles que se abandonan, a él, una conducta ejemplar digna de respeto y estima.
 "Este apostolado del buen ejemplo dicta, desde luego, a los cristianos su actitud "frente" a las instituciones humanas... su deber social se resume en cuatro frases cortas que son otras tantas normas directrices de la vida:
 1." tratar a todos los hombres con el respeto debido a su dignidad de hombres: 2." amar a los que son nuestros hermanos en la fe: 3. temer a Dios con ese temor que es el principio de la verdadera sabiduría y el contra-peso de la orgullosa confianza en sí: 4. reverenciar la autoridad real dando al César lo que es del César. "En fin, el pensamiento de la fe hará que los sirvientes respeten y obedezcan a sus señores, y esta obediencia cristiana les hará merecedores del favor divino." (A. Charue, "Las Epístolas Católicas", p. 455.) Realizaremos este ideal del cristiano gracias a la Redención siempre presente en el altar. Cada día nos recordará ella que el cristiano, siendo otro Cristo, debe sufrir como El para entrar en la gloria, y ella nos dará fuerzas para semejarnos a El.

jueves, 4 de mayo de 2017

CUENTOS CON MORALEJA: “DOÑA ANITA, LA MALPENSADA”


Por: Lucas Prados
Doña Anita era una octogenaria viuda que vivía en Padrón (La Coruña) allá por los años setenta. Tuvo la desgracia de enviudar a los dos meses de casada; pues su marido, su Pepe -como ella le llamaba-, murió en la guerra de Cuba siendo cabo primero.
De él sólo le quedó una preciosa fotografía, ya amarillenta, unas viejas sábanas de seda, que sólo se usaron cuatro noches, y una pensión del ejército, que con las últimas subidas llegaba a las 15.426 pesetas (unos 93 euros de ahora).
Con este fabuloso sueldo vivió doña Anita la gran mayor parte de su vida. Algunos cuentan que, como sabía coser, se ganaba también algunos dinerillos arreglando pantalones y cosiendo vestidos a las mujeres del pueblo. Sea lo que fuere, doña Anita se las tenía que arreglar con bastante menos de lo necesario para vivir dignamente. A pesar de su estrechez, siempre guardaba 100 pesetas para celebrarle cada día 25 del mes una Misa por el eterno descanso de su difunto marido.
El primer día del mes, como era su costumbre, fue muy temprano al banco a cobrar la pensión. Antonio el cajero, le dijo que se le habían acabado los billetes pequeños, por lo que tendría que esperar a que llegara el furgón con billetes a eso de las once o cobrar en billetes grandes. Ella respondió que le daba lo mismo. Así que Antonio le dio el importe de su pensión en billetes grandes: tres de 5.000 pesetas y el resto en monedas.
A doña Anita le alegró tener en las manos aquellos billetes nuevos que acababan de salir. Se hacía la ilusión que le había tocado un premio de la lotería, de la Navidad recién acabada; pero al mismo tiempo se llenó de temor ante el peligro de perderlos, por lo que pensó pedirle a don Evaristo el boticario, antiguo compañero de su marido en la guerra de Cuba, que se los cambiara.
Del banco se fue a la Iglesia para escuchar Misa de 10, como solía hacer todos los días. Acabada la Misa fue a la botica para pedirle al boticario que le cambiara los billetes, pero don Evaristo no estaba, por lo que se tuvo que ir a la casa con los billetes de 5.000 pesetas.
La mañana siguiente fue a la Iglesia de Santiago para escuchar Misa de 10 como siempre. Terminadas sus oraciones a San José y al resto de los santos que había en la Iglesia, fue al mercado a hacer la compra del día. Cuál fue su sorpresa, cuando al ir a pagar las verduras, descubrió que sus flamantes billetes de cinco mil habían desaparecido.
Doña Anita revolvió y volvió del revés su bolso. ¡Pero nada! Hizo cinco veces el camino que iba del mercado al banco, a la Iglesia y a su casa. ¡Sus billetes se habían esfumado! Buscó debajo de todos los bancos del templo, removió los muebles de su casa; incluso le rezó a San Antonio, patrono de las cosas perdidas. ¡Y nada! La angustia se hizo dueña de su corazón.
¿Cómo podría vivir ahora los treinta horribles e interminables días del mes sin un céntimo? Nadie le podía ayudar pues todas las personas que conocía en este mundo estaban ya en el otro. Así que, con lágrimas de desesperación se volvió a su casa.
Doña Anita vivía en el piso tercero de un edificio de seis plantas que construyó por los años 60 un antiguo alcalde con un dinero –según cuentan las malas lenguas – que había conseguido en no sé qué negocio de contrabando. Una vez que llegó a la casa, dejó en la mesa del comedor lo que llevaba en las manos, recuperó el resuello, y ya con algo más de serenidad, se dispuso a contar todas sus pertenencias y comprobar qué podía llevar a la casa de empeño para poder salir adelante siquiera unos días.
No le quedaba nada de valor por vender… salvo, las sábanas de seda viejísimas, un viejo reloj de cuco, una máquina de coser Singer y un viejo medallón que había pertenecido a su madre. ¡Pero vender eso sería como venderse a sí misma y quedarse sin ningún recuerdo y sin ningún medio con el que conseguir algo de dinero extra!
Malcomió aquel día los restos que encontró en la despensa. Esa noche se acostó temprano, pensando que el día siguiente sería mejor; pero le fue casi imposible conciliar el sueño. Oyó tocar el reloj del comedor a las diez, a las once…La verdad es que si apenas durmió en esa larguísima noche.
¡Eso es! -pensó entre dos angustiados sueños-. ¡Los billetes los perdí en el ascensor!
Se levantó temblando y, con un abrigo encima del camisón, salió a la escalera. ¡Pero ni en el ascensor ni en la escalera había nada! Regresó a su lecho sintiéndose como una condenada a muerte.
A la mañana siguiente, cuando salió a Misa – Dios era lo único que le quedaba-, pegó en la cabina del ascensor una tarjetita en la que anunciaba que, si alguien había encontrado 15.000 pesetas en tres billetes de cinco mil, hiciera el favor de devolvérselos a doña Anita Carballo (planta 3ª).
Conforme iba llegando a la Iglesia, le pareció que los demonios se le metían dentro. Con un corazón más tranquilo, pero con una mente más confusa, se puso el velo negro al entrar al templo, tomó agua bendita y se fue al segundo banco de la izquierda como solía hacer.
Aquella Misa fue la más angustiosa en la vida de doña Anita. Cuando el sacerdote comenzó a rezar el “Yo confieso”, se acordó de que ayer, en una de sus idas y venidas, se había cruzado en la escalera con la otra viuda del cuarto -a la que los vecinos llamaban, para distinguirla de ella, la viuda alegre, y no sin motivos- y había comprobado que acababa de estrenar un precioso bolso de cuero. En ese momento pensó:
¡Ahí estaban fundidos mis dineros! ¡Estaba claro como la luz del día!
Mientras el sacerdote leía el Evangelio, doña Anita recordó que las dos chicas del quinto -esas golfas que volvían todas las noches a las tantas, Dios sabe de dónde-, habían llegado ayer mucho más tarde de lo ordinario. Ella tembló ante el pensamiento de lo que aquellas dos perdidas habrían podido hacer con su dinero.
Cuando el sacerdote recitó el ofertorio vino al pensamiento de doña Anita su vecino del segundo, el carnicero. Un comunista malcarado, que ayer la miró al cruzarse con ella en la escalera, con una mirada aviesa y repulsiva.
¡Dios santo! ¿En qué habrá podido invertir el comunista mi dinero?
En la consagración fue don Fernando, el del primero, -ése que decían que vivía con una mujer que no era la suya- la víctima de las sospechas de doña Anita.
Y como la Misa aún duró diez minutos, al final fueron todos los vecinos, uno a uno, los seguros “apropiadores” de la sangre de nuestra viuda.
De vuelta ya en casa, aunque un poco triste porque no había comulgado ese día por sus malos pensamientos, cuando entró en su piso se le cayó el misal, y de él salieron algunas estampas y los billetes que había perdido. Lo primero que le vino a la mente fue pedirle perdón a Dios por haber pensado mal de todos sus vecinos. Acto seguido, se dijo a sí misma tonta y descuidada siete veces seguidas.
Ya más tranquila, cuando se disponía a salir jubilosa al mercado para hacer la compra, alguien llamó a su puerta. Era la viuda del cuarto, que, miren ustedes, había encontrado los billetes en el ascensor ¡tres!
Doña Anita le dio las gracias, le pidió disculpas, y le dijo que ya los había encontrado; que esos billetes serían de otra persona que los habría perdido. Estaba la viuda alegre saliendo cuando llamaron a la puerta las dos chicas del quinto, las “golfas”, diciendo que habían encontrado en la escalera los billetes. Luego fue el carnicero, y éste había encontrado no tres de cinco mil, sino quince billetes de mil nuevecitos y juntos. Después subió don Fernando repitiendo una historia parecida. Hay que ver qué casualidades ¡todos habían encontrado billetes ese día en la casa!
Mientras doña Anita lloraba por haber sido una malpensada, se dio cuenta de que el mundo era hermoso y la gente no era tan mala, y que era ella quien estropeaba el mundo con sus sucios pensamientos.
Visto en: Adelante la Fe

lunes, 1 de mayo de 2017

1º DE MAYO FESTIVIDAD DE SAN JOSÉ OBRERO Y DÍA DE LOS TRABAJADORES



El carpintero de Nazaret
Martirologio Romano: San José Obrero, el carpintero de Nazaret, que con su laboriosidad proveyó la subsistencia de María y de Jesús e inició al Hijo de Dios en los trabajos de los hombres. Por esta razón, en el día de hoy, en que se celebra la fiesta del trabajo en muchas partes del mundo, todos los obreros cristianos honran a san José como modelo y patrono suyo.

Breve Semblanza
Se cristianizó una fiesta que había sido hasta el momento la ocasión anual del trabajador para manifestar sus reivindicaciones, su descontento y hasta sus anhelos. Fácilmente en las grandes ciudades se observaba un paro general y con no menos frecuencia se podían observar las consecuencias sociales que llevan consigo la envidia, el odio y las bajas pasiones repetidamente soliviantadas por los agitadores de turno. En nuestro occidente se aprovechaba también ese momento para lanzar reiteradas calumnias contra la Iglesia que era presentada como fuerza aliada con el capitalismo y consecuentemente como el enemigo de los trabajadores.
Fue después de la época de la industrialización cuando toma cuerpo la fiesta del trabajo. Las grandes masas obreras han salido perjudicadas con el cambio y aparecen extensas masas de proletarios. También hay otros elementos que ayudan a echar leña al fuego del odio: la propaganda socialista-comunista de la lucha de clases.
Era entonces una fiesta basada en el odio de clases con el ingrediente del odio a la religión. Calumnia dicha por los que, en su injusticia, quizá tengan vergüenza de que en otro tiempo fuera la Iglesia la que se ocupó de prestar asistencia a sus antepasados en la cama del hospital en que murieron; o quizá lanzaron esas afirmaciones aquellos que un tanto frágiles de memoria olvidaron que los cuidados de la enseñanza primera los recibieron de unas monjas que no les cobraban a sus padres ni la comida que recibían por caridad; o posiblemente repetían lo que oían a otros sin enterarse de que son la Iglesia aquellas y aquellos que, sin esperar ningún tipo de aplauso humano, queman sus vidas ayudando en todos los campos que pueden a los que aún son más desafortunados en el ancho mundo..
El día 1 de Mayo del año 1955, el Papa Pío XII, instituyó la fiesta de San José Obrero. Una fiesta bien distinta que ha de celebrarse desde el punto de partida del amor a Dios y de ahí pasar a la vigilancia por la responsabilidad de todos y de cada uno al amplísimo y complejo mundo de la relación con el prójimo basada en el amor: desde el trabajador al empresario y del trabajo al capital, pasando por poner de relieve y bien manifiesta la dignidad del trabajo -don de Dios- y del trabajador -imagen de Dios-, los derechos a una vivienda digna, a formar familia, al salario justo para alimentarla y a la asistencia social para atenderla, al ocio y a practicar la religión que su conciencia le dicte; además, se recuerda la responsabilidad de los sindicatos para logro de mejoras sociales de los distintos grupos, habida cuenta de las exigencias del bien de toda la colectividad y se aviva también la responsabilidad política del gobernante. Todo esto incluye ¡y mucho más! la doctrina social de la Iglesia porque se toca al hombre al que ella debe anunciar el Evangelio y llevarle la Salvación; así mantuvo siempre su voz la Iglesia y quien tenga voluntad y ojos limpios lo puede leer sin tapujos ni retoques en Rerum novarum, Quadragesimo anno, entre otros documentos. Dar doctrina, enseñar donde está la justicia y señalar los límites de la moral; recordar la prioridad del hombre sobre el trabajo.
Nada más natural que fuera el titular de la nueva fiesta cristiana José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús, el trabajador que no lo tuvo nada fácil a pesar de la nobilísima misión recibida de Dios para la Salvación definitiva y completa de todo hombre; es uno más del pueblo, el trabajador nato que entendió de carencias, supo de estrecheces en su familia y las llevó con dignidad, sufrió emigración forzada, conoció el cansancio del cuerpo por su esfuerzo, sacó adelante su responsabilidad familiar; es decir, vivió como vive cualquier trabajador y probablemente tuvo dificultades laborales mayores que muchos de ellos; se le conoce en su tiempo como José «el artesano» y a Jesús se le da el nombre descriptivo de «el hijo del artesano». Y, por si fuera poco, los designios de Dios cubrían todo su compromiso.
Esta fiesta sugiere honra a Dios, descanso y regocijo. Pues, ánimo. Honremos a Dios santificando el trabajo diario con el que nos ganamos el pan, descansemos hoy de la labor y disfrutemos la alegría que conlleva compartir lo nuestro con los demás.

viernes, 21 de abril de 2017

¡SEÑOR, DADNOS SACERDOTES SANTOS! por Mariano Arnal... MUY ACTUAL E INTERESANTE REFLEXIÓN, AUNQUE ES UNA LÁSTIMA QUE CASI AL FINAL CITE A LA SINCRETISTA Y MODERNISTA TERESA DE CALCUTA.




Hoy, la necesidad de SACERDOTES SANTOS se hace más que imperiosa.
Por ello, Señor y Creador nuestro, por Tu Hijo Jesucristo, te pedimos, Padre, que envies obreros a tu mies, forjados en el crisol de una vida santa, en seminarios santos, puramente evangélicos, sacerdotes mortificados, que renuncien al mundo pués NO SON DE ESTE MUNDO Y SUS VANIDADES, y tengan como objetivo LA GLORIA DE DIOS, LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS Y LA EXPIACIÓN DEL PECADO.

lunes, 17 de abril de 2017

DOMINGO DE PASCUA 2017, CAPILLA VIRGEN DE LUJAN. VEDIA, BUENOS AIRES, AR...


SABADO SANTO 2017, CAPILLA VIRGEN DE LUJAN. VEDIA, BUENOS AIRES, ARGENTINA.



VIERNES SANTO 2017, CAPILLA VIRGEN DE LUJAN, VEDIA, BUENOS AIRES, ARGENT...



JUEVES SANTO 2017


SEMANA SANTA EN LA IGLESIA INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, DE TAMPA FL, USA... HOLY WEEK 2017, INMACULATE HEART OF MARY CHURCH. TAMPA, FL


sábado, 1 de abril de 2017

ENCOMENDANDO LAS ALMAS DE LOS DIFUNTOS Y MEDITACIÓN SOBRE LA BREVEDAD DE LA VIDA.


En la  mañana de hoy 1º de Abril y después de haber recibido el sacramento de la Extremaunción, fue llamado al Tribunal de Dios el señor Orlando Budiño, vecino de nuestra Capilla. Don Orlando tenía 87 años y recibió cristiana sepultura, previo responso en nuestra Capilla y acompañado por sus familiares y vecinos; a quienes lo conocieron les pedimos una oración por su eterno descanso.
Reflexión sobre la Brevedad de la vida por San Alfonso de Ligorio
      ¿Qué es vuestra vida? Vapor es que aparece por un poco tiempo.

SANTIAGO 4, 15.
PUNTO 1
¿Qué es nuestra vida?... Es como un tenue vapor que el aire dispersa y al punto acaba. Todos sabemos que hemos de morir. Pero muchos se engañan, figurándose la muerte tan lejana como si jamás hubiese de llegar. Mas, como nos advierte Job, la vida humana es brevísima: El hombre) viviendo breve tiempo, brota como flor, y se marchita.
Manda el Señor a Isaías que anuncie esa misma verdad: Clama —le dice— que toda carne es heno...; verdaderamente, heno es él pueblo: secóse el heno y cayó la flor (Is., 40, 6-7). Es, pues, la vida del hombre como la de esa planta. Viene la muerte, sécase el heno, acábase la vida, y cae marchita la flor de las grandezas y bienes
terrenos. Corre hacia nosotros velocísima la muerte, y nosotros en cada instante hacia ella corremos (Jb., 9,25). Todo este tiempo en que escribo—dice San Jerónimo—se quita de mi vida.
Todos morimos, y nos deslizamos coma sobre la tierra el agua, que no se vuelve atrás (2 Reg., 14, 14). Ved cómo corre a la mar aquel arroyuelo; sus corrientes aguas no retrocederán.

Así, hermano mío, pasan tus días y te acercas a la muerte. Placeres, recreos, faustos, elogios, alabanzas, todo va pasando... ¿Y qué nos queda?... Sólo me resta el sepulcro (Jb., 17, 1). Seremos sepultados en la fosa, y allí habremos de estar pudriéndonos, despojados de
todo.

En el trance de la muerte, el recuerdo de los deleites que en la vida disfrutamos y de las honras adquiridas sólo servirá para acrecentar nuestra pena y nuestra desconfianza de obtener la eterna salvación... ¡Dentro de poco, dirá entonces el infeliz mundano, mi casa, mis jardines, esos muebles preciosos, esos cuadros, aquellos trajes, no serán ya para mí! Sólo me resta el sepulcro.

¡Ah! ¡Con dolor profundo mira entonces los bienes de la tierra quien los amó apasionadamente! Pero ese dolor no vale más que para aumentar el peligro en que está la salvación. Porque la experiencia nos prueba que tales personas apegadas al mundo no quieren ni aun en el lecho de la muerte que se les hable sino de su enfermedad, de los médicos a que pueden consultar, de los remedios que pudieran aliviarlos.

Y apenas se les dice algo de su alma, se entristecen de improviso y ruegan que se les deje descansar, porque les duele la cabeza y no pueden resistir la conversación. Si por acaso quieren contestar, se confunden y no saben qué decir. Y a menudo, si el confesor les da la absolución, no es porque los vea bien dispuestos, sino porque no hay tiempo que perder. Así suelen morir los que poco piensan en la muerte.

sábado, 25 de marzo de 2017

PARA REFLEXIONAR CATÓLICAMENTE



Jorge Mario Bergoglio -alias- "papa" Francisco no tiene la fe católica. Por tanto no es miembro de la Iglesia. Y si no es miembro no puede ser cabeza. Esto lo afirman en forma terminante San Antonino de Florencia, San Roberto Belarmino, San Alfonso María de Ligorio. San Roberto dice: "principio de los más ciertos", "sentencia de todos los antiguos Padres".
El Papa que pierde la fe se autodepone, deja de serlo. No puede ser depuesto por nadie. "Sólo por la Fe puedo ser juzgado" decía el Papa Inocencio III. Pues al no tenerla deja de ser Papa y superior de nadie. Y esta constatación la puede hacer todo cristiano que tenga la Fe.
San Vicente de Lerins se pregunta: "¿cual deberá ser la conducta de un cristiano católico, ante una novedad herética que no esté limitada a un pequeño grupo, sino que amenaza con contagiar a la Iglesia entera?"
"En tal caso el cristiano deberá hacer todo lo posible para adherirse a la antigüedad, la cual no puede evidentemente ser alterada por ninguna mentira".
O sea, "mantener la que ha sido creído en todas partes, siempre y por todos" . Ello implica someterse al régimen tradicional de la Iglesia.
San Vicente de Lerins no habla a obispos o doctores sino a cualquier cristiano.
San Vicente Ferrer dice que es muy peligroso para el alma cristiana adherirse como a Papa al que no lo es; el falso Papa es como "un dios extranjero en este mundo, un ídolo, una estatua, una imagen ficticia de Cristo". La responsabilidad es mayor para el que tiene autoridad o ciencia, pero alcanza a todo cristiano.
Jorge Mario Bergoglio -alias- "papa" Francisco, en la medida en que no nos transmite la fe de sus predecesores, ya no es el sucesor de Pedro.
San Roberto Belarmino, con todos los canonistas católicos, enseña que el Papa que cayera en herejía notoria y pública, "AÚN ANTES DELA SENTENCIA DECLARATORIA DE LA IGLESIA, QUEDA PRIVADO DE SU POTESTAD DE JURISDICCIÓN..." (De Romano Pontifice, I, II. cap. 30)
O sea que si un Papa legítimo cae en desviación de la Fe, por herejía y apostasía "reniega de Cristo y de la Iglesia verdadera" volviéndose cismático; como consecuencia INMEDIATA o sea "ipso facto", él mismo reniega de su cargo y se priva de la jurisdicción del mismo como enseñan el Card. Torquemada, Santo Tomás de Aquino, el Card. Billot, Wernz Vidal, Melchor Cano, Sylvius, Juan Driego, Pedro Ballerini, ... sostienen que SON NULOS los actos jurisdiccionales de quien cayó en herejía notoria. Y esto, que vale para cualquier fiel, vale aún más para un Papa, Obispo, Párroco, etc., que siendo legítimo se desvía de la Fe. SU CARGO QUEDA "IPSO FACTO" VACANTE.
El Card. Billot enseña que "Dios puede permitir que a veces la vacancia de la Sede Apostólica se prolongue por mucho tiempo" (Tract. de Eccl. t. I, pp. 612-635)

¿Puede un hereje ser un Papa válido de la Iglesia Católica y Romana?
No. La Bula Cum ex apostolatus officio del Papa Paulo IV enseña que: si alguien era un hereje antes de la elección Papal, no puede ser un Papa válido, aún si es elegido en forma unánime por los Cardenales (aunque esta Bula no corresponde para Jorge Bergoglio, ya que él no es sacerdote, ni obispo de la Iglesia Católica). Cánon 188. 4 (1917 Código de Ley Canónica) enseña que: si un clérigo (Papa, Obispo, etc.) se vuelve un hereje, pierde su oficio sin alguna declaración por ley operacional. San Roberto Bellarmino, San Antonio, San Francisco de Sales, San Alfonso Ligorio, y muchos otros teólogos, todos enseñan que un hereje no puede ser Papa: "Sin embargo, si Dios llegara a permitir que un Papa se convirtiese en hereje notorio, dejaría por tal hecho de ser Papa, y la silla de Pedro estaría vacante". (San Alfonsus Ligorio, Doctor de la Iglesia: Verita bella Fede. Pt. III, Ch.VIII, 9-10).

domingo, 19 de marzo de 2017

3º DOMINGO DE CUARESMA, STA. MISA Y BAUTISMO


Evangelio según San Lucas
Jesús estaba expulsando un demonio que era mudo; sucedió que, cuando salió el demonio, rompió a hablar el mudo, y las gentes se admiraron. Pero algunos de ellos dijeron: Por Beelzebul, Príncipe de los demonios, expulsa los demonios. Otros, para ponerle a prueba, le pedían una señal del cielo. Pero Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y casa contra casa, cae. Si, pues, también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo va a subsistir su reino? Porque decís que yo expulso los demonios por Beelzebul. Si yo expulso los demonios por Beelzebul, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos serán vuestros jueces. Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios. Cuando el fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están en seguro. Pero cuando llega uno más fuerte que él y le vence, le quita las armas en las que estaba confiado y reparte sus despojos. 
El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama. Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo; y, al no encontrarlo, dice: “Me volveré a mi casa, de donde salí.” Y al llegar la encuentra barrida y en orden. Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí. Y el final de aquel hombre viene a ser peor que el principio. Sucedió que, estando él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo: ¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron! Pero él dijo: Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.

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SANTO BAUTISMO
Al finalizar la Santa Misa del Tercer Domingo de Cuaresma, el P. Mauricio administró el sacramento del sto. Bautismo a la niña Abigail Suarez, hija del Sr. Diego Alberto Suarez y de la Sra. María Laura Ovando, fungiendo como padrino el sr. Lorenzo Darío Ovnado y como madrina la sra. María Inés Manassero.
El santo Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el espíritu ("vitae spiritualis ianua") y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión (cf Concilio de Florencia): Baptismus est sacramentum regenerationis per aquam in verbo" ("El bautismo es el sacramento del nuevo nacimiento por el agua y la palabra": Catecismo Romano 2,2,5).


jueves, 16 de marzo de 2017

MARZO, MES DEDICADO A San José, patrono de la Iglesia Universal ... BONUM SANE ET SALUTARE Motu Proprio de BENEDICTO XV Sobre las solemnidades del 50º aniversario de la declaración de San José como Patrono de la Iglesia Católica Del 25 de julio de 1920


GLORIOSO PATRIARCA SAN JOSÉ ROGAD POR NOSOTROS QUE CONFIAMOS EN VOS

A vos recurrimos en nuestra tribulación, bienaventurado José, y después de haber implorado el auxilio de vuestra santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro Patrocinio. Por el afecto que os unió a la Virgen Inmaculada, Madre de Dios; por el amor paternal que profesasteis al Niño Jesús, os suplicamos que volváis benigno los ojos a la herencia que Jesucristo conquistó con su Sangre, y que nos socorráis con vuestro poder en nuestras necesidades. Proteged, prudentísimo Custodio de la Divina Familia, el linaje escogido de Jesucristo. Preservadnos, Padre amantísimo, de todo contagio de error y corrupción; sednos propicio y asistidnos desde el cielo, poderosísimo Protector nuestro, en el combate que al presente libramos contra el poder de las tinieblas. Y del mismo modo que, en otra ocasión, librasteis del peligro de la muerte al Niño Jesús, defended ahora a la Santa Iglesia de Dios contra las asechanzas de sus enemigos y contra toda adversidad. Amparad a cada uno de nosotros con vuestro perpetuo patrocinio a fin de que, siguiendo vuestros ejemplos, y sostenidos por vuestros auxilios, podamos vivir santamente, morir piadosamente y obtener la felicidad eterna del cielo. Amén

http://www.mercaba.org/benedicto/bonum_sane_et_salutare.htm

martes, 14 de marzo de 2017

LA RUTINA ANTISEDEVACANTISTA EN TIEMPOS BERGOGLIANOS




Conservadores, Lefebvristas, Materialiter, Resistentes Flácidos, Ecclesia Dei, Una Voce, Summorum y algún devenido "sedevacantista" SUEÑAN VER A Jorge Bergoglio con este disfraz

En los últimos dos años, más o menos, un verdadero aluvión de artículos anti-sedevacantistas han aparecido en publicaciones “on line” y fuera de la Red, tipo “reconocer-y-resistir”, escritos principalmente por autores laicos que han incursionado en varios dominios de la teología católica y de la literatura canónica, pero que no tienen una comprensión genuina de la materia en la que pontifican. Su enfoque de la cuestión de si Francisco es un Papa válido, con frecuencia, no es deductiva (aplicar principios católicos a las evidencias que están a nuestra vista para luego llegar a una conclusión), sino que en vez de ello es inductiva, partiendo de la conclusión deseada de que Francisco es un Papa válido y después intentar llegar a las “pruebas” que parecen llevar a esa conclusión).
A pesar de que estos autores hacen todo lo que pueden para defender la idea de que Jorge Bergoglio es verdaderamente Papa de la Iglesia Católica, al mismo tiempo insisten, sin embargo, en que la validez del papado, no significa nada (que puede no tener ningún efecto práctico en su vida), para no poner en peligro la salud y la salvación del alma. En otras palabras, por lo que a su catolicismo se refiere, bien podría no ser el Papa (de hecho, mejor sería que no lo fuera).
Por analogía, se puede decir que si bien el sedevacantista sostiene que un lobo no puede ser un pastor, precisamente porque es un lobo, la posición de “resistencia” por el contrario afirma que un lobo puede ser un pastor, pero el que sea o no pastor no importa (o más bien, las ovejas tienen la obligación de protegerse del pastor). Adivina cuál de estas dos ideas solo es compatible con la doctrina católica.
San Roberto Belarmino acertó cuando dijo, “sería la más miserable condición de la Iglesia, si estuviera obligada a reconocer al lobo, que está manifiestamente al acecho, como si fuera el pastor” (De Romano Pontífice, Libro II, Cap. 30). Al parecer, este gran santo y doctor de la Iglesia se olvidó de haber proclamado “guárdate del mal pastor” a las ovejas para que se aseguraran de que el lobo no pudiera hacerles mal. Oh, qué bien.
De hecho, parece que la única cosa que supera los esfuerzos gigantescos hechos por los semi-tradicionalistas para defender la reclamación de Francisco al papado, es su incansable labor para reforzar la idea de que este Papa supuestamente válido y auténtico debe ser resistido, ignorado, contradicho, y neutralizado de todas las maneras posibles, para que su enseñanza, sus leyes disciplinarias, sus “santos”, y sus normas de culto no influyan en los fieles de ninguna manera. En otras palabras, él puede y debe ser su “Papa”, pero no se atreven con los hechos a aplicarle cualquiera de las doctrinas católicas sobre el papado. Él es, como el P. Anthony Cekada tan acertadamente lo expresó hace años, un “Papa de cartón -solamente para exhibirlo-” (fuente).
Quienes objetan que Francisco debe ser el Papa, porque de lo contrario tendremos que concluir que la Iglesia ha defeccionado o ha sido abandonada por Dios, deben darse cuenta de que un hereje manifiesto (o apóstata), obviamente, no da ni puede ofrecer ningún tipo de garantía o protección para la Iglesia. Esto, ellos mismos lo admiten tácitamente como se ve por la feroz resistencia al hombre. Obviamente no protege ni garantiza nada y, de hecho, lleva al infierno. (En el futuro cercano, vamos a tener más blogs y podcasts preguntándose si “¿Han prevalecido las puertas del infierno?” Pregunta que se adelanta aquí: El Papa y el Anticristo)
Brevemente, un hombre que no profesa la fe de San Pedro no puede ser el sucesor de San Pedro. Nadie, de hecho, puede incluso ser miembro de la Iglesia Católica si no profesa esa misma fe, y mucho menos ser su cabeza: “En realidad sólo son miembros de la Iglesia los que han sido bautizados y profesan la verdadera fe, y no han tenido la desgracia de separarse de la unidad del Cuerpo, o no han sido excluidos por la autoridad legítima por haber cometido faltas graves “(Pío XII, Encíclica Mystici Corporis, n 22; cursivas añadidas).
Nuestro Señor Jesucristo garantiza la Fe de San Pedro: “Pero yo he rogado por ti, para que tu fe no falle; y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos” (Lc 22:32). La objeción de que San Pedro negó a Cristo tres veces no viene al caso, porque en realidad no fue hecho Papa hasta después de la Resurrección de Cristo. De hecho, el Concilio Vaticano utiliza el pasaje bíblico que acabamos de citar como prueba de que la Santa Sede no puede verse afectada por cualquier error, dejando claro que nuestro Señor concedió el papado de San Pedro después de su resurrección: “Y sólo a Simón Pedro, Jesús después de su resurrección confirió la jurisdicción propia del supremo Pastor y regidor de todo el rebaño, diciendo: “Apacienta mis corderos”, “Apacienta mis ovejas” (Juan 21:15 y ss)…. [L]a Sede de San Pedro siempre ha permanecido libre de cualquier error, según la promesa divina que nuestro Señor el Salvador hizo al jefe de sus discípulos: “Yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos (Lucas 22:32)” (Vaticano I, Constitución dogmática Pastor Aeternus; Denz 1822, 1836; la cursiva es nuestra).
En respuesta a la oleada reciente y muy popular de artículos contra el sedevacantismo por autores como el obispo Richard Williamson, Robert Siscoe, John Salza, Brian McCall y otros, el P. Anthony Cekada ha publicado un vídeo exponiendo los hechos relacionados con la enseñanza católica aplicable a un hereje que dice ser Papa, y refuta paso a paso los distintos errores en que caen los expertos que profesan “reconocer-y-resistir”.
El siguiente texto es un breve resumen e introducción al video, publicado en el blog del P. Cekada Quidlibet):
La elección de Jorge Mario Bergoglio en el cónclave de marzo de 2013 fue un punto de inflexión en la disputa entre los tradicionalistas católicos sobre la cuestión del Papa: ¿Tenemos que “Reconocer” a los papas posconciliares como verdaderos papas, aunque “resistiéndoles? (la posición “R & R” propia de la Sociedad de San Pío X, Mons. Williamson, The Remnant, Catholic Family News y muchos otros) ¿O debemos tratarlos como herejes públicos que no son en absoluto verdaderos papas? (La posición sedevacantista)
Las declaraciones públicas escandalosas de Francisco y sus travesuras alocadas han llevado cada vez a más tradicionalistas a abrazar el sedevacantismo, y muchos más están considerando hacer lo mismo.
Esto ha causado consternación en el campo de R & R, por lo que se han sentido obligados a producir un buen número de críticas al sedevacantismo en los últimos dos años.
He recibido muchas peticiones para que responda a estas críticas, y este video es mi respuesta.
La primera rutina de los R & R es seguir a teólogos equivocados –Francisco Suárez, Cayetano y Juan de Santo Tomás– que mantienen que un Papa hereje tenía que ser llevado a juicio antes de que perdiera su cargo. Pero esta enseñanza:
Fue posteriormente abandonada por los teólogos, que adoptaron en vez de ella la posición de San Roberto Belarmino.
Fue desechada por Pablo IV en su Bula Cum ex Apostolátus Offício.
Lleva a un absurdo, porque en nuestros días, habría que esperar que fueran cardenales heréticos los que juzgaran a un papa herético.
La segunda rutina de los R & R es discutir la cuestión equivocada –pérdida del cargo por un Papa hereje– cuando ahora los sedevacantistas argumentan que Bergoglio no podría haberse convertido en un verdadero Papa ya en el comienzo de su “papado”. Aquí estamos hablando de:
La enseñanza de los canonistas que sobre el hecho de que un hereje público está impedido por la ley divina de llegar a ser un verdadero Papa.
Los R & R confunden el pecado de herejía con el delito canónico de herejía.
Los R & R han creado la figura del “amigo ortodoxo” –usted no puede llegar a ser hereje a menos que alguien se lo advierta.
Herejía material Vs. Herejía Formal; Pío XII en su Encíclica Mystici Córporis Christi de 1943, providencialmente ha cerrado la última vía de escape de R+ R.
Concluimos contestando a seis objeciones comunes de los R & R sobre el “Papa por defecto” y ofrecemos un análisis del problema de fondo que obliga a los católicos a debatir estas cuestiones.

viernes, 10 de marzo de 2017

UNA MUY ACTUAL CARTA DE Mons. Moises Carmona al Canonigo Justino Salmerón


S.E.R. Mons. Moisés Carmona
Acapulco, Gro., 8 de Julio de 1990
Sr. Canónigo D. Justino Salmerón Chilapa, Gro.

Mi estimado padre Tino:
Sin que yo lo solicitara, me enviaste copia de una carta que allá, por el año X, envié a la antes sagrada Mitra. Comprendo lo que intentas y adivino lo que con ello quieres decirme:
"QUE NO SOY AHORA EL MISMO QUE CUANDO LA ESCRIBI"
Te equivocas, padre Tino, te equivocas. Soy enteramente el mismo y en nada he cambiado. La fe, que antes me impulsaba, es la misma que hoy me alienta, solo que es más ardiente y encendida y antes preferiría caer al suelo hecho pedazos, que permitir que me la arrebataran o perderla. Soy fiel a la IGLESIA, que desde niño me hicieron conocer como la única que Cristo instituyó y, siendo Cristo no sólo verdadero Hombre, sino también verdadero Dios, creo y siempre he creído que ella es perfecta y perfecta, como El la instituyó, debe llegar hasta el fin del mundo. Creo también que, habiendola fundado como "columna y fundamento de la verdad" (I Tim. III,15), ella no está sujeta a los cambios y mudanzas de los tiempos. Mi fe en esta IGLESIA se ha agigantado al conocer las promesas que le hizo su divino FUNDADOR:

"ESTAD CIERTOS DE QUE YO MISMO ESTARE CON VOSOTROS HASTA LA CONSUMACION DE LOS SIGLOS" (S.Mt. XXVIII ,20)
"YO ROGARE A MI PADRE Y OS DARA OTRO ABOGADO Y CONSOLADOR PARA QUE ESTE CON VOSOTROS ETERNAMENTE" (S.Mt. XIV,16)

Tu, como yo, conociste esta misma IGLESIA; tú, como yo, estudiaste el mismo catecismo y en el seminario estudiamos la misma Sagrada Teología. ¿Crees tú que esta IGLESIA, asistida como está por Cristo y por el Espíritu Santo, pudo en un momento desviarse de la VERDAD DIVINA y enseñarnos el error? De haber sido ésto, se sacaría como consecuencia que Cristo no es Dios, porque Dios no miente y es siempre fiel a sus promesas. Si tú crees que Cristo es Dios y que por lo tanto, es veraz ¿Cómo es que te dejaste deslumbrar por los cambios ocurridos? ¿Crees tú que los 262 legítimos sucesores de San Pedro nos estuvieron engañando por los casi veinte siglos? ¡Pobre IGLESIA de Cristo entonces, pobres fieles! ¡En qué densas tinieblas estuvieron sumidos por tan largos años! Oh Baal, ¡qué grande eres! Tus pontífices que como soles fulgurantes aparecieron desde la muerte del último "Papa oscurantista" Pio XII, han disipado las tinieblas en que la IGLESIA nos tuvo sumergidos. ¡Que felicidad! ¡Oh teología de la liberación que nos has liberado del error y nos has traído la verdad! ¡Qué contraste ahora! ¡Qué distinto! El viejo catecismo de Ripalda nos hizo creer que fuera de la IGLESIA CATOLICA no hay salvación; Los profetas de la IGLESIA NUEVA enseñan ahora que no; que todas las religiones son iguales y todas son medios de salvación. Sabiamos que la IGLESIA CATOLICA era la única poseedora de la verdad absoluta; ¡Qué tontería! ni Santo Tomás, ni San Agustín, ni nadie del pasado sabía que la verdad puede partirse y que cada secta religiosa tiene parte de la verdad. Se nos enseño antes que la Misa es la repetición del sacrificio de Cristo en la cruz; los nuevos profetas dicen que no, que es solamente memorial. Se enseñó también que para comulgar era necesario estar en gracia de Dios; ¡qué gracia ni qué gracia! Desde que en el"Congreso Eucarístico de Bogotá" Montini autorizó que se diese la comunión a seis ministros protestantes y él mismo la dió a la rabiosa presbiteriana Barbarina Olzon, sin exigirles no abjuración ni confesión, todos hoy pueden acercarse a comulgar, sin importar que vivan en amasiato o en adulterio. Oh, qué iglesia esplendorosa instituyó Montini y los obispos deslumbrados aceptaron! ¡Qué de luz! ¡qué de belleza! ¡qué de magia! Tienes razón, Padre Tino, de sentirte feliz en esa iglesia; pero ¡HORROR! En el Heraldo de Méjico del 27 de mayo, del año en curso, leí estas palabras que me cayeron como cubetazo de agua helada:
"Las críticas formuladas a la "iglesia católica por los grupos masónicos, lejos de lesionarla la sirven para ayudarla a corregir sus errores" (El subrayado es mío)
¿Quién dijo estas palabras? ¡Admírate, padre Tino, admírate! las dijo nada menos que el GRAN PRIMADO DE MEXICO, en la carpa de cemento, en donde tienen prisionera a nuestra REINA GUADALUPANA y en la misa anual que se dice por los enfermos. ¡Qué desilución! fascinado como estaba por el esplendor de esa nueva iglesia y cuando ya estaba animado a unirme a sus obcecados seguidores, queriendo como ellos sentir el gozo de encontrarme en la verdadera Iglesia, viene el MÁXIMO REPRESENTANTE DE ESA IGLESIA, D. Corripio Ahumada, a confesar publicamente QUE ESA IGLESIA TIENE ERRORES. Y si tiene errores, padre Tino, ella no es la IGLESIA UNA, SANTA, CATÓLICA Y APOSTÓLICA que Cristo instituyó; no es por tanto la IGLESIA VERDADERA, ¡no lo es! ¡no lo es!
Me quedaré entonces, para siempre con la Iglesia de los 262 legítimos sucesores de San Pedro, con la IGLESIA de los grandes Concilios Ecuménicos, con la IGLESIA que es inmutable, como inmutable es su Divino Fundador y que es perpetua e indefectible y que debe subsistir tal como Cristo la fundó, sin ceder en su misión sobrenatural y sin interrupción hasta el fin del mundo. Detesto con toda mi alma a esa falsa iglesia que está conduciendo a los fieles a la APOSTASIA, sin que ellos se den cuenta; detesto a sus obispos que no son ya legítimos pastores, sino mercenarios hechos lobos, que por las bardas se han metido al aprisco para devorar a las ovejas y a los cuales nay que cecir como en Jeremías:
"Ay de los pastores que dispersan y destrozan el rebaño de mi pastizal... Vosotros habéis dispersado mi grey, la habéis descarriado y no haréis cuidado de ella; yo me cuidaré de pediros cuenta vuestra mala conducta".
(Jer. XXIII,1-3)

Tu amigo como siempre,
(Firma de Mons. Carmona)

miércoles, 1 de marzo de 2017

VÍA CRUCIS Y MISA VESPERTINA DEL MIÉRCOLES DE CENIZAS EN LA CAPILLA VIRGEN DE LUJÁN


Con la imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.
Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
“Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”

“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"

Origen de la costumbre:
Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.
En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.
En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.
También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.
La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.
Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.


jueves, 23 de febrero de 2017

FALSA Y VERDADERA MISERICORDIA... Pío XII: Acusar de dureza y rigidez a la Iglesia y a su moral, es acusar al mismo Jesucristo


ÚLTIMAMENTE se habla cada vez más, en nombre de una mal entendida misericordia, de que la virtud es pecado y que el pecado pasa a ser una virtud; se acusa a los católicos fieles y a la Iglesia de intolerante y exceso de rigidez, dureza de corazón y falta de misericordia. ¡Como si la Iglesia no destacara entre las obras de misericordia “corregir al que yerra” y “enseñar la verdad al que no sabe”!
Esa crítica revive el error de la “moral de situación” o “nueva moral” evolucionista, reiteradamente condenada por el Magisterio pontificio. Por ejemplo, dirigiéndose a los participantes de la “Jornada de la familia” realizada en marzo de 1952, decía el Papa Pío XII:

[...] La «nueva moral» afirma que la Iglesia, en lugar de fomentar la ley de la libertad humana y del amor e insistir en cierta dinámica digna de la vida moral, hace hincapié, casi exclusivamente y con excesiva rigidez, sobre la firmeza e intransigencia respecto de las leyes morales cristianas, recurriendo frecuentemente al “están obligados” o al “no es lícito”, que tienen un excesivo sabor de humillante autoritarismo.
Pero al contrario, la Iglesia quiere —y lo destaca expresamente cuando se trata de formar las conciencias— que el cristiano sea introducido en las infinitas riquezas de la fe y de la gracia, de modo persuasivo, para que así se sienta inclinado a profundizar en ellas.
La Iglesia, sin embargo, no puede abstenerse de advertir a los fieles que estas riquezas no pueden ser adquiridas ni conservadas si no es al precio de precisas obligaciones morales. Una conducta diversa acabaría por hacer olvidar un principio fundamental, sobre el que ha insistido siempre Jesús, su Señor y Maestro. Él ha enseñado, precisamente, que para entrar al reino de los cielos no basta con decir: “Señor, Señor”, sino que debe hacerse la voluntad del Padre Celestial. Ha hablado de la “puerta estrecha” y del “camino angosto” que conducen a la Vida y ha añadido: “Esforzaos por entrar por la puerta estrecha, porque muchos, os digo, pretenderán entrar y no lo lograrán”. Ha puesto, como piedra de toque y señal distintiva del amor a Él mismo, Cristo, la observancia de los Mandamientos. Igualmente al joven rico, que le interroga, Él le dice: "Si deseas entrar en la vida observa los mandamientos” y a la nueva pregunta: “¿Cuáles?”, responde: “¡No matar, no cometer adulterio, no robar, ni dar falso testimonio, honrar al padre y a la madre y amar al prójimo como a uno mismo!”. Él ha puesto como condición a quien quiera imitarlo, el renunciar a sí mismo y tomar cada día su cruz. Exige que el hombre esté listo para dejar por Él y por su causa cuanto tiene de más querido, como el padre, la madre, los propios hijos y, al fin, el último bien, su propia vida. Porque Él mismo afirma: “A vosotros os digo, amigos míos: no temáis a los que matan el cuerpo, porque no pueden hacer nada más. Temed más bien a Aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo al infierno”.

Así hablaba Jesucristo, el divino Pedagogo, que sin duda sabe mejor que los hombres penetrar en las almas y atraerlas a su amor con las infinitas perfecciones de su Corazón, “bonitate et amore plenum” [“pleno de bondad y amor”].
Y el Apóstol de las Gentes, San Pablo, ¿ha predicado acaso de otra manera? Con su vehemente acento de persuasión, revelando el arcano encanto del mundo sobrenatural, ha desplegado la grandeza y el esplendor de la fe cristiana, la riqueza, la potencia, la bendición y la felicidad encerradas en ella, ofreciéndola a las almas como digno objeto de la libertad del cristiano y meta irresistible de impulsos puros de amor. Pero no es menos cierto que también son suyas advertencias como estas: “Trabajad por vuestra salvación con temor y temblor”, y que de su misma pluma han brotado altos preceptos morales, destinados a todos los fieles, ya sean de inteligencia común o almas de elevada sensibilidad.
Teniendo, por tanto, como norma estricta las palabras de Cristo y del Apóstol, ¿no se debería decir más bien que la Iglesia de hoy está más inclinada a la condescendencia que a la severidad? De ahí que la acusación de dureza opresiva que hace la “nueva moral” contra la Iglesia, en realidad golpea en primer lugar a la misma adorable Persona de Cristo [...].

lunes, 13 de febrero de 2017

LAS VIRTUDES TEOLOGALES. NATURALEZA DE ESAS VIRTUDES; SON CARACTERISTICAS DE LA CUALIDAD DE HIJOS DE DIOS. Tomado del libro "Jesucristo, Vida del Alma" del Dom Columba Marmion, O.S.B



Fe, Esperanza y Caridad
¿Qué son estas virtudes? Como os lo he dicho, son potencias para obrar sobrenaturalmente, fuerzas que nos hacen capaces de vivir como hijos de Dios y llegar a la eterna bienaventuranza.
El Concilio de Trento, cuando habla del aumento de la vida divina en nosotros, distingue, ante todas las cosas la fe, la esperanza y la caridad. Se llaman teologales porque tienen a Dios por objeto inmediato [Santo Tomás (I-II, q.112, a.1) indica otras dos razones de este término «virtudes teologales»; estas virtudes son otorgadas únicamente por Dios, y, de otra parte, sólo la Revelación divina nos las hace conocer]; por ellas podemos conocer a Dios, esperar en El, amarle de una manera sobrenatural, digna de nuestra vocación a la gloria futura y de nuestra condición de hijos de Dios. Estas son propiamente las virtudes del orden sobrenatural; de ahí su primacía y eminencia. Ved qué bien responden estas virtudes a nuestra divina vocación. ¿Qué se necesita, en efecto, para poseer a Dios?
Es menester, en primer lugar, conocerle; en el cielo ·de veremos cara a cara, y por eso seremos semejantes a El» (Jn 3,2), pero en la tierra no le vemos; únicamente por la fe en El y en su Hijo, creemos en su palabra y le conocemos con un conocimiento oscuro. Pero lo que nos dice de sí mismo, de su naturaleza, de su vida y de sus planes de Redención por su Hijo, eso lo conocemos con certeza, el Verbo, que está siempre en el seno del Padre, nos dice lo que ve, y nosotros le conocemos porque creemos lo que dice: «Nadie jamás ha visto a Dios; el Hijo Unigénito, que permanece en el seno del Padre, es quien nos le dará a conocer» (Jn 1,18). Este conocimiento de fe es, pues, divino, y por eso dijo Nuestro Señor que es «un conocimiento que procura la vida eterna». «En esto consiste la vida eterna, en conocerte a Ti, oh Dios verdadero, y a Jesucristo a quien nos enviaste» (ib. 17,3).
Por la luz de la fe, sabemos dónde está nuestra bienaventuranza; sabemos lo que «el ojo no ha visto, ni el oído oyó, ni el corazón sospechó, es decir, la hermosura y grandeza de la gloria que Dios reserva a los que le aman» (1Cor 2,9). Mas esta inefable bienaventuranza está por encima de la capacidad de nuestra naturaleza; ¿podremos, pues, llegar a ella? Sí, indudablemente; es más: Dios hace nacer en nuestra alma el sentimiento o la convicción interna de que estamos seguros de alcanzar este objetivo supremo, mediante su gracia, fruto de los méritos de Jesús y a pesar de los obstáculos que se opongan a ello. Podemos decir, con San Pedro: «Bendito sea Dios, el Padre de Nuestro Señor Jesucristo, que, según su gran misericordia, nos ha regenerado en el Bautismo, y nos dio esta viva esperanza de una herencia incorruptible que nos es reservada en los cielos» (1Pe 1,3; +2Cor 1,3).
Finalmente, la caridad, el amor, acaba esta obra de acercamiento a Dios mientras permanecemos en el mundo, en espera de poseerle en el otro; la caridad completa y perfecciona la fe y la esperanza, hace que experimentemos en Dios una real complacencia, que le antepongamos a todas las cosas, y deseemos manifestarle esa complacencia y preferencia por el cumplimiento de su voluntad. «La compañera de la fe, dice San Agustín, es la esperanza, es necesaria, porque no vemos lo que creemos y con ella no se nos hace insoportable la espera; luego viene la caridad, que aviva en nuestro corazón la sed y hambre de Dios e imprime en nuestra alma un deseo o impulso hacia El» (Sermo LIII). El Espíritu Santo ha infundido en nuestros corazones la caridad que nos mueve a clamar a Dios: ¡Padre, Padre! Es una facultad sobrenatural que hace que nos adhiramos a Dios, como a la bondad infinita que amamos más que a toda otra cosa. «¿Quién nos separará de la caridad de Cristo?» (Rom 8,35).
Tales son las virtudes teologales: admirables principios, potencias maravillosas para vivir de la vida divina, mientras moramos en la tierra. Lo mejor que podemos hacer para que sea una realidad nuestra cualidad de hijos de Dios y para caminar hacia la posesión de esta presencia eterna de la cual estamos llamados a participar con Cristo, nuestro hermano primogénito, es conocer a Dios tal como se ha revelado por Nuestro Señor Jesucristo, esperar en El y en la bienaventuranza que nos promete, por los méritos de su Hijo Jesús, y amarle sobre todas las cosas.
Dios nos ha dotado liberalmente con estas potencias pero no olvidemos que si bien nos son dadas sin nuestro concurso, no perseveran, no las conservamos ni las desarrollamos si no enderezamos a ello nuestros esfuerzos.
Es propio de la naturaleza y perfección de una potencia realizar el acto que le es correlativo (Santo Tomás, II-III, q.56, a.2; +I-II, q.55, a.2); una potencia que permaneciera inerte, por ejemplo, una inteligencia que jamás produjera un pensamiento, nunca alcanzaría el fin y, por consiguiente, la perfección que le es debida. Las facultades nos son dadas precisamente para que las ejercitemos.
Las virtudes teologales, aunque infusas, están sujetas a esa ley de perfeccionamiento, y si quedan inactivas padecerá un grave detrimento nuestra vida sobrenatural. De todos modos no son hijas del ejercicio, pues en este caso no serían infusas; y por esta misma razón sólo Dios puede acrecentarlas en nosotros. Por eso el Santo Concilio de Trento nos dice que solicitemos de Dios el aumento de estas virtudes (Sess. X, cap.18). Y en el Evangelio veis que los Apóstoles piden a Nuestro Señor les aumente la fe (Lc 17,5); San Pablo escribe a los fieles de Roma que está pidiendo a Dios haga abundar en ellos la esperanza (Rom 15,13); suplica igualmente al Señor que avive la caridad en el corazón de sus caros Filipenses (Fil 1,9).
A la oración, a la recepción de los sacramentos, conviene añadir la práctica de las mismas virtudes.- Si Dios es la causa eficiente del aumento de estas virtudes en nosotros, nuestros actos, hechos en estado de gracia, son la causa meritoria. Por los actos merecemos que Dios aumente en nuestras almas estas virtudes tan vitales; además, el ejercicio facilita en nosotros la repetición de estos actos. Este es un punto muy importante, puesto que esas virtudes son características y específicas de nuestra condición de hijos de Dios.
Pidamos, pues, con frecuencia a nuestro Padre celestial que las aumente en nosotros; digámosle, especialmente cuando nos acercamos a los sacramentos, en la oración, en la tentación: «Señor, creo en Ti, mas aumenta mi fe; eres mi única esperanza, mas afirma mi confianza, te amo sobre todas las cosas, pero acrecienta este amor, a fin de que nada busque fuera de tu santa voluntad...»